Filotopías infantiles.

Cuando somos niñ@s tenemos una gran capacidad de admirarnos, cada día puede estar lleno de aventuras y descubrimientos, y empezamos a adquirir los hábitos que tendremos cuando seamos adultos. En nuestros talleres pretendemos que esta capacidad no se apague y por eso prestamos a la etapa una atención especial. 

Queremos que nuestros talleres ayuden a los niños y niñas a hacer del asombro y de la duda un hábito que les capacite para el descubrimiento y la creación de nuevas realidades.

En ellos les damos las pautas para que aprendan a pensar mejor, de manera crítica, realista y constructiva, y para que desarrollen la autoestima y autonomía necesarias para conducirse en la vida según sus propios criterios, de manera ética, novedosa y comprometida. Respetando el desarrollo individual de cada cual y acompañándolos sin forzar, para que así cada cual de lo mejor de sí.

A través de actividades creativas y lúdicas, como pueden ser cuentos, juegos tradicionales, el dibujo o el teatro, acompañadas del diálogo filosófico y de actividades de metacognición, motivamos el conocimiento de los propios procesos cognitivos y emocionales. En ellas trabajamos todas las habilidades del pensamiento incorporando actividades de descubrimiento, formulación de hipótesis y búsqueda de razones… y esto lo hacemos siempre desde los afectos de la esperanza y la confianza. Por esto damos una gran importancia a la imaginación, una facultad que en esta etapa está muy activa y que debemos cultivar para que no se debilite. 

Estas es una clasificación de las habilidades del pensamiento crítico, pero existen muchas otras.

Estimulamos la escucha activa, el respeto al otro y la valoración positiva de las diferencias, para que los niños y niñas se sientan integrados en su entorno y tengan conciencia del papel que tienen en él. Así, dejan atrás el papel pasivo al que se suelen limitar y se integran en las actividades familiares y sociales que les rodean desde su propia iniciativa. Aprenden a ser responsables y a dotar a su vida de sentido. 

Por esto, los objetivos generales de los talleres que desarrollamos para esta etapa son los que siguen:

  1. Acompañarlos en la comprensión autónoma del mundo de su entorno y de sí mismos.
  2. Facilitar el aprendizaje del autocontrol de las emociones y sentimientos, su comprensión y expresión adecuada.
  3. Crear un ambiente de escucha al otro, de respeto y comprensión mutua.
  4. Fomentar la cooperación como modelo de crecimiento personal, profesional y social. 
  5. Tener una experiencia interesante y divertida que ayude a eliminar las barreras entre entretenimiento, juego y saber. 
  6. Desarrollar la capacidad del asombro, el hábito de la duda y el apetito de saber del que parte toda investigación. 
  7. Ayudar al crecimiento de personas capaces de tomar decisiones responsables y que se proyecten de manera constructiva hacia el futuro. 

Algunos de nuestros talleres son:

En él adaptamos algunas de las actividades del libro Juegos para pensar del Proyecto Noria, y escribimos un diario filosófico con el que integramos aún más la actividad filosófica en la vida cotidiana y familiar.

¡Y lo pasamos genial!